MOBBING: El Agresor

Por Psic. Lic. Silvana Giachero

Muchas son las personas que son víctimas de violencia laboral y cada vez mas las demandas de intervención psicológica son a consecuencia del desarrollo de patologías (tanto físicas como emocionales) desencadenadas por dicha violencia.
Parece que está de moda hablar de Estrés Laboral, pero es real, siendo éste una
de las consecuencias del acoso moral en el trabajo. Hay que tomar conciencia de
este fenómeno, su gravedad y alcance por los daños que causan a las víctimas y
su entorno.
El principal problema es que se detecte claramente al agresor, porque suele ser
una persona que da hacia fuera una imagen muy positiva de sí mismo, solo la
víctima sabe de su parte oscura, por ello si son muchas deben juntarse para luchar
contra el mismo.
Los agresores desatan toda su furia y toda la serie de conductas de acoso, no
precisamente en personas serviciales o pasivas, disciplinadas y sumisas, es pues
frente al éxito y méritos de otros que se dispara su furia. La envidia es por su
sentimiento de codicia, ansias de poder, se irritan cuando ven que otros triunfan y
que son felices.
En el fondo temen perder sus privilegios, su estatus, temor a quedar opacados, no
pudiendo alimentar su ego, por ello poseen una ambición desmedida la cual
implica eliminar drásticamente cualquier OBSTACULO que sientan que se les
interpone en el camino a sus necesidades narcisistas, aunque su discurso sea: por
el bien de la empresa o la organización, en realidad es una necesidad individual y
perversa.
Hay dos tipos de agresores, los pasivos, los que se ponen al servicio del agresor
propiamente dicho como forma de tener privilegios y resguardarse de sus
maltratos,al que comúnmente se lo denomina “alcahuete” y el agresor propiamente
dicho que es quien ejecuta el acoso.
Marie-France Irigoyen, en su libro Acoso Moral hace una descripción muy clara de
las características de la personalidad perversa narcisista del hostigador que se las
expongo a continuación, dado que la considero de mucha utilidad para poder
detectar a un hostigador, o varios, en su lugar de trabajo.
*El agresor tiene una falsa idea de si mismo grandiosa de su importancia, cuando
habla siempre dice YO tal cosa…
*Posee fantasías ilimitadas de éxito y poder, se considera especial y único.
*Tiene una necesidad excesiva de ser admirado como forma de poder sostener
esa falsa imagen.
*Piensa que se le debe todo y hay que decirles gracias todo el tiempo.
*Explota al otro en sus relaciones interpersonales y siempre las ideas brillantes
son de él.
*Carece de empatía (ponerse en el lugar del otro) aunque simula muy bien tenerla,
es muy habil en sus vínculos.
*Finge muy bien entender los sentimientos de los dem{as haciendo que el otro
confíe en él y utilizando luego dicha vulnerabilidad.
*Tiene actitud y comportamientos arrogantes, cuando se lo contradice y cuestiona
se enfurece.
*Si bien posee características paranoicas no lo es, pues al poner toda su rabia
afuera teme ser atacado y desconfía de todos creyéndose él la víctima.
*Celos, suspicacia, crea malos entendidos, distorsiona los vínculos del equipo de
trabajo, hace juicios equivocados e interpreta acontecimientos neutros sin
intencionalidad como si los tuvieran.
*Se encargan del cotilleo, chismes mal intencionados para desprestigiar a quien él
considera sus enemigos.
*Si bien tiene clara sus limitaciones e inoperancia profesional muestra lo contrario
y sabe del peligro al que está expuesto en su carrera.
*En conocimiento de su realidad consecuentemente buscan destrozar a quienes
los pueden dejar en evidencia aniquilando la carrera de los demás.
El profesor J. L. González de Rivera y Revuelta, dice que padecen del trastorno de
“mediocridad”. El dice que hay tres tipos: la simple, la inoperante y la más
peligrosa mediocridad inoperante activa (MIA), quien la
padece tiene grandes deseos de notoriedad, despliega una gran actividad que no
sirve de nada, o sea es totalmente inoperante, generando gran cantidad de trabajo
inútil que impone a los demás, destruyendo así su
tiempo e intentando introducir todo tipo de controles y obstáculos destinados a
dificultar las actividades realmente creativas.

Dejá un comentario