El mobbing: Riesgo Psicosocial

Por Psic. Lic. Silvana Giachero

El Mobbing, acoso moral laboral, violencia psicológica que crece en el silencio, es la tortura psicológica a la que cada vez más trabajadores en nuestro país se ven sometidos por meses y años, desgastando su salud física, deteriorando su economía, desarmando sus vínculos y dañando  , muchas veces irreversiblemente, su Psiquis.

El Mobbing , es un riesgo psicosocial, pues se da en los ambientes laborales, para que un hostigador persiga a su víctima hasta lograr sacarla , debe haber un contexto organizacional que favorezca esta violencia.

Lo definimos como la mortificación que realiza una persona o varias hacia otra , utilizando estrategias de violencia psicológica y organizacional, con el único fin de dañarla al punto de excluirla de su lugar de trabajo. Lo define en su esencia la continuidad en el tiempo del hostigamiento, es un poco todos los días, a veces  se detienen , la victima piensa que ya termino, pero cuando menos lo espera , comienza nuevamente. Quedando atrapada en una espiral que la succiona cada vez más y de la cual no va a poder salir si alguien no la rescata.

El Acoso moral es denominado el “El crimen Perfecto”, porque es silencioso, no deja pruebas y es la persona misma la que decide suicidarse. El 20 % de las víctimas se suicidan, siendo más hombres que mujeres. Si bien este flagelo afecta más a las mujeres y los acosadores son más los Hombres.

Si bien existe desde la antigüedad, Leyman Psicólogo Suizo en 1996 , lo llama Mobbing.

Luego en 1999 La psicóloga Hirigoyen, lo define como Acoso Moral Laboral.

En el 2001, Iñaki Piñuel publica sus primeras Investigaciones en España según el barómetro  Cisneros, con datos alarmantes .

Luis de Rivera hace el primer test para detectarlo el test Lip 60, el que usamos en Uruguay.

Desde el año 2006 vengo estudiando esta violencia en el Uruguay y si bien no tenemos datos certeros, sabemos que ha venido creciendo de manera muy preocupante, ya que tenemos que tomar consciencia que no solo afecta a la víctima, sino también a su familia, intoxica el clima laboral, a la empresa le grandes gastos económicos  en ausentismo, accidentes y juicios, para la sociedad en salud y en la perdida de mano de obra calificada.

Por lo general el tipo de prácticas de hostigamientos que vemos en Uruguay son: el hacerle el vacío a la persona, dejar de hablarle, excluirla del grupo, reuniones, capacitaciones, etc., sacarle tareas, cambiarle los horarios , retirarle material de trabajo, no pasarle información para que no pueda trabajar, humillarla, despreciarla, difundir rumores sobre ella, sancionarla por motivos irrelevantes, muchas veces inventados o generados a propósito, buscan desestabilizarla para que quede en evidencia y así justificar el maltrato.

Vemos que en la mayoría de los casos se da de jefes hacia un integrante de su equipo, que por algún motivo ha despertado la ira de su agresor. Dejo en claro que la víctima es inocente, el problema no está en ella sino en la persona que ejerce su poder y despliega su estrategia para aniquilar a quien vive como una amenaza.

El hostigador es una persona con un perfil perverso narcisista o paranoide, a quien le gusta el protagonismo y no posee ética a la hora de lograr sus objetivos que alimenten a su empobrecido ego. No tienen sentimiento de culpa y si son inteligentes y seductores, se convierten en una verdadera amenaza para las empresas. Su discurso es ambiguo, cuando hablan con sus víctimas son fríos, una voz sin tonalidad afectiva que hiela y paraliza. Suele decir cosas terribles pero manteniendo un tono calmo provocando que el otro se irrite solo. Su mensaje es oscuro, impreciso y genera confusión, se abstiene de terminar sus frases y si se le acusa de su ataque , enseguida responde “yo no he dicho eso….solo fue un chiste….tu entendiste mal estas nervioso…”

Se manejan en un registro que es incomprensible para la victima la cual se encuentra totalmente sola , perdida, con culpa, la duda la invade y la ansiedad la enferma.

Una de las áreas que se ven más afectadas es la del lenguaje y por ende capacidad de comunicación, por ende la victima queda atrapada en un discurso monotemático que cansa a su entorno, saltando de una experiencia de vivencia a otra, muchas veces en forma incoherente, no logra encontrar las palabras adecuadas para explicar lo que está viviendo y nadie le cree o minimizan su experiencia, y cada vez queda más sola. Es muy difícil entender y ver esta violencia, pues hay que vivirla para saber de qué se trata.

Los grandes especialistas en Salud Laboral lo definen como Acoso Inmoral, porque es la falta de Ética total, o sea que atenta contra el derecho más natural del ser humano, LA LIBERTAD. Implica prácticas discriminatorias, injurias que atentan contra la moral, la dignidad y la autoestima de las victimas.

Cuando llegan al consultorio la persona hostigada, por lo general no lo hace antes del año de estar viviendo día a día esta violencia, y lo primero que vemos es un fuerte sentimiento de culpa, soledad y un importante deterioro de su autoestima. Siempre se encuentran en una situación de desventaja con respecto a su perseguidor y los testigos son cómplices silenciosos, que se unen al hostigamiento o se mantienen al margen por miedo.

La persona se acerca con miedo a la consulta, esperando no ser entendida una vez más, luego de haber peregrinado por varios profesionales que , o no entendieron o lo que es peor la responsabilizaron por lo que le está sucediendo enquistando su culpa.

Hay que escuchar, dejar llorar, entender y contener. Es tan simple como eso, una escucha humana basada en la empatía y el cuidado del otro. La persona va confiando poco a poco y se va abriendo, permitiendo ser ayudada. Lo primero que hay que hacer es fortalecer su autoestima, ayudarla a tomar distancia de esta situación, comenzar a buscar estrategias que le ayuden a neutralizar o ir saliendo del foco de la violencia y armar un diario con los hechos acontecidos para que no ocupen su memoria .

Luego habrá tiempo para ver por qué agüeros se le fue introduciendo su hostigador, para que se fortalezca, aprenda y no le vuelva a suceder.

Los daños que más he visto en estos años de trabajo son: primero aparece la ansiedad que puede llegar a crisis de pánico, trastornos del sueño, de la alimentación, un estado de alerta permanente  que genera agotamiento psicológico con deterioro de los mecanismo de defensa psicológicos y físicos también.  Ello deriva en que su cuerpo comienza a hablar de ese dolor que parece que nadie esta dispuesto a escuchar y menos ponerle fin. Comienza con dolores de cabeza recurrentes, dolores articulares, contracturas, hipertensión, alergias, diabetes .

La tortura psicológica permanente durante mucho tiempo y dependiendo de los recursos internos de la persona, no solo puede despertar enfermedades físicas graves y crónicas sino que también mentales como la paranoia, depresión crónica, bipolaridad, entre otras.

Qué Hacer? Primero que nada informarse, cuando la víctima logra entender que le está pasando, ya en ella se genera un alivio. Luego buscar ayuda y no desgastarse en querer explicarles a las personas o profesionales que no la entienden. Lo más adecuado es recurrir a profesionales en la salud mental que trabajen en ello. Muchos acuden primero a abogados buscando una solución legal que la mayoría de las veces genera un mayor desgaste y costo emocional.

Cada caso es único y para cada uno de ellos hay que armar estrategias de intervención únicas.

Lo más importante es que las empresas deberían de tener políticas internas basadas en el buen trato, en la capacitación permanente de sus líderes y de los equipos de salud, en Mobbing específicamente   y contar con protocolos internos que permitan denunciar y dar apoyo a las victimas sancionando al acosador.

Si las organizaciones laborales logran darse cuenta maduramente, que en el buen trato esta la esencia de su productividad, todo sería muy diferente en el Uruguay. El capital de las empresas son sus personas y por ende deberían de cuidarlas. Pero lamentablemente en Uruguay distamos mucho de esta realidad y los departamentos de RR.HH cumplen con la foto de los procedimientos y cuando uno mira detrás de ella, no encuentra más que dolor y malestar en sus colaboradores.

Estamos inmersos en una sociedad cada vez más deshumanizadora y deshumanizada, hay que empezar a sensibilizar a las personas, a tocar sus fibras más íntimas que hacen a nuestra naturaleza como seres humanos. Así como muchas personas pierden el rumbo, muchos líderes también y por ende muchas de nuestras empresas, convirtiéndose en verdaderas maquinas de picar personas.

Hay que ser muy cuidadosa a la hora de elegir los lideres que van a gestionar personas, es clave para lograr no solo buenos resultados sino buen clima de trabajo, reduciendo la rotación de personal, el ausentismo, los accidentes, los juicios laborales y los conflictos sindicales.

Uruguay sede del I Congreso Internacional en Mobbing y bullying , 8, 9 y 10 de mayo 2013 en el Radisson Victoria Plaza. Por mas información www.congresomobbingbullying.com

Silvana Giachero
Psicóloga
Especialista en RRHH
Presidenta de ACAMLU
Presidenta del comité organizador del congreso

 

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